14 de septiembre de 2012

Teenage Dream- Capítulo 21 PARTE 1


Capítulo 21: Un problema se resuelve, otro aparece.

14 de Marzo de 2013

Sandra ya le había presentado a sus padres su nuevo novio, Alejandro, y este también la había presentado a los suyos. Lo tomaron bien, pero la madre de Sandra seguía pensado que, su pequeña siendo tan joven, aun no debería tener novio.

Habían pasado el año nuevo y Navidad juntos y ahora de nuevo después de las vacaciones volvían al instituto y ya en época de exámenes, Sandra siempre se estresaba.

*******************************

Al sonar la campana, Alejandro se despide de Sandra con un rápido beso, y los dos se separan y se dirigen a sus respectivas clases.

Durante las tres primeras clases, Sandra al lado de la ventana, ve como las nubes negras de tormenta se acercan cada vez más hacia el instituto, y el cielo se queda tan oscuro que parece de noche. Al girar la cara, posa su mirada en sus amigas y a continuación en Andrea, ya que esta la mira fijamente con unos ojos llenos de odio.

No había vuelto hablar con ella desde que Sandra le había pegado una bofetada, ya que Andrea, la había cabreado y tentado. Lo prefería asi, no quería ser ni su amiga ni nada parecido. La odiaba, odiaba Andrea como nunca había odiado tanto a alguien.

Al finalizar la aburrida y tercera hora de Historia, acompañada de sus amigas, desayuno en mano, se encontró con Alejandro y Gonzalo. Alejandro se acercó a ella y Gonzalo se acercó a Ana.

Bruno, que estaba en ese momento fotocopiando algunos ejercicios de clase, había estado últimamente deprimido ya que había discutido con Rocío.
Rocío había faltado toda esa semana a clase, decía que no la llamásemos y que la dejásemos en paz durante unos días. Había discutido con Bruno, su novio ahora, porque este, quería ser cantante y se iba a mudar a Estados Unidos para ser un cantante profesional, y quería dejar los estudios en cuanto terminara Secundaria, aun quedaba un año para que terminara, pero Rocío dijo que se iría con él, algo que no tiene inconvenientes, ya que los padres de Rocío son muy liberales y no les importa lo que su hija haga en realidad, y Rocío es la que mejor va en inglés de todas sus amigas, pero... Bruno se negó y comenzaron a discutir y ahora están a si.


Sandra le sonríe a Alejandro mientras este, la agarra del brazo y la atrae hacia él, abrazándola.

Daniel los contemplaba abrazados y con los puños apretados a los costados, se fue de allí a toda velocidad.. Aun no había superado que Alejandro y Sandra salieran, y lo único que hacía era estar con Sandra durante las clases del instituto, y luego desaparecer de su vista.


Tras charlar largo rato en las escaleras del patio, donde siempre se ponían suena la campana y en el instante en el que entran de nuevo al edificio, el cielo se iluminó para dar paso a un trueno y a continuación, finas gotas de lluvia comenzaban a caer y se precipitaban contra el suelo.


A última hora, Sandra tenía un exámen de Matemáticas, tiene el mismo profesor que cuando estaba en primero y ahora en tercero las cosas estaban más dificiles.

Al tocar la campana, Sandra soltó con desgana el bolígrafo y se levantó de su asiento, para entregar el exámen en la mesa del profesor.

Tras recoger sus cosas, y despedirse de sus amigas salió al pasillo con impaciencia.

Al llegar a la puerta para salir del edificio, sacó su paragüas azul con estampado de flores, que llevaba en la mochila y salió al exterior.

Las gotas de agua, se precipitaban contra el paragüas, provocando un sonido que a Sandra le encantaba a escuchar.

Miró un momento atrás, y se encontró con Andrea hablando con Mario, un chico pelirrojo y muy menudo de la clase de Sandra, el chico estaba embobado mirando a Andrea que, como siempre por mucho frío que hiciese siempre iba, con una ropa muy provocativa. Mientras Sandra que iba con unos vaqueros y una sudadera, por el frío de Marzo, aparte no tenía el mismo cuerpo que Andrea.

La chica terminó de hablar con Mario y se acercó a Sandra bajo la lluvia.

La ropa se le pegaba al cuerpo por la lluvia y se transparentaba, incluso los chicos de bachillerato se quedaron mirándola, mientras salían del Instituto.

-Hola, me enteré que tú y el rubito estáis saliendo- Confiesa Andrea, con una mueca en los labios.
-Sí, estamos saliendo, acaso ¿tienes algo que decir?-Pregunta Sandra desafiante mientras juguetea, dandole golpecitos con los dedos al mango del paragüas.
-No- Contesta Andrea haciendo un gesto de indiferencia- Solo que, los noviazgos de adolescentes, nunca duran demasiado.
-¿A que te refieres?- Pregunta Sandra, ahora preocupada. No sabe que puede decir Andrea, es tan impredecible.
-Pues que.. Es posible, que el rubito se canse de ti y se vaya con otra, solo eso- Dice Andrea, mientras mira a Sandra de arriba abajo con desprecio- Y creo que sera muy pronto.

Tras decir esas palabras Andrea se ríe maliciosamente y se aleja de allí mientras otro chico de aspecto extranjero le ofrece un paragüas y esta lo acepta mientras se acerca a el chico y lo abraza cariñosamente.

Sandra puso los ojos en blanco y suspiró, de nuevo se dirigió hacia la salida para llegar a la calle, y alguien le dio un toque en el hombro. Se giró una vez más, pero esta vez era Alejandro a quien encontró y le sonreía, de aquella manera que hacía que Sandra se olvidará de todo los problemas que tenía.
-¿Como te salió el examen de matemáticas?- Preguntó Alejandro mientras cogía su paragüas y lo abría.
-Supongo que bien, aunque debo decir, que no se me quedó muy bien lo que estudié- Dijo Sandra, resignada.
-¿Quieres que te ayude a estudiar? Quedamos esta tarde en mi casa si te parece bien- Dice Alejandro mientras caminan bajo la lluvia hasta llegar al cruce que separan los caminos de vuelta a casa.

-¿No les importará a tus padres?- Pregunta Sandra, mientras se coloca bien la mochila, colgada a su espalda.
-Para nada, no estan en casa esta tarde, vamos vente y compro algo para merendar, unos dulces o algo- Dice Alejandro sonriendo.

Sandra se frota la barbilla con los dedos y mira divertida a Alejandro.

-Vale, voy sobre las 5, ¿te parece?- Dice mientras se acerca a él.
-Me parece estupendo te veo esta tarde- Finaliza Alejandro y la besa- Adiós.

Sandra se despide de él con la mano y con la lluvia cayendo ahora con más fuerza. Refugiada bajo su paragüas se dirige a su casa.
*****************************************

16:50 p.m

Alejandro, con una bolsa de la pastelería que había cerca de su casa, donde había comprado unos dulces para cuando Sandra llegara, se dirigía a su casa.

No había parado de llover desde esa mañana, y el paragüas negro de Alejandro, estaba empapado y casi roto.
Al girar la esquina que había en esa calle para llegar a su casa, ve delante de su portal una chica pelirroja con un gran abrigo rojo que le llegaba por debajo de las rodillas e iba maquillada. Un paragüas rosa fucsia la protegía de la fuerte lluvia.

Cuando Alejandro se acercó más a la chica, reconoció quien era. Andrea.

¿Como sabía ella donde vivo?- Penso Alejandro sin comprender nada.

Alejandro se acercó al portal y cuando paso por delante de la chica, la ignoró y evito mirarla. Pero la chica no hizo caso a su ignorancia y se acercó a él sonriente.

-Hola Alejandro, que casualidad ¿Vives aquí? -Pregunta Andrea con un tono jovial y señalando el bloque de pisos de Alejandro.
-Eh.. Sí, en este portal ¿por qué?- Pregunta este.
-No por nada, pasaba por aquí y no se, el destino hizo que nos encontrasemos los dos- Dice Andrea riendo de una manera infantil.
-Claro- Dice Alejandro frotandose la nunca con la mano, nervioso.- Bueno, he quedado con Sandra a si que, me iré yendo- Finaliza señalando con las llaves el portal.
-¿Que vais hacer? Nada raro supongo, tú eres todo un caballero- Dice esta riendose de Alejandro mientras este se sonroja.
-Claro que no, solo vamos a estudiar- Grita Alejandro sin entender el porque estaba tan enfadado por ese comentario.
-No se que ves en ella, no es tan guapa, tú mereces algo mejor- Dice Andrea, y ahora su sonrisa se había convertido en una fina línea que eran sus labios.
-Al principio cuando se declaró, yo la rechacé solo porque no era guapa, pero cuando la fui conociendo siendo su amigo, me di cuenta de que era una buena chica, y que porque no fuera guapa no significaba que fuese mala persona- La contradice el chico, muy serio, y sin entender porque le contaba eso a Andrea.
-Que profundo, como me gustaría tener un novio como tú- Confiesa la joven, con esa sonrisa jovial de nuevo.
-Si no te comportases a sí, seguro que tendrías muchos.
-No eres el más indicado para decirme que me comporte, ¿te acuerdas de Diana? Era mi amiga y me contó lo que le hiciste y no querrás que se lo cuente a Sandra ¿verdad?.

Alejandro se quedó pálido y trago saliva dificultosamente.

-Mira, pocos chicos me interesan a mi, pero tú eres uno de ellos- Dice Andrea con esa mirada pícara otra vez y se acercó a él- Y si haces lo que te diga, no le diré nada a tu novieta. Recuerda que tengo 17 años, y tú 16, ¿por qué sales con una chica que solo tiene 14?

-Ella cumplira los 15 en Abril, y solo llevamos un año de diferencia tampoco es tan malo, y dejame en paz no voy hacer lo que tu digas.
-¿A no?- Dice la chica con tono burlón- Seguro que si le enseño la foto en la que salís, tú y Diana, cambias de opinión.
-No serías capaz.
-Si sería capaz, porque ¿a mi que más me da?- Dice la chica posando sus manos enguantadas sobre los hombros de Alejandro y soltando el paragüas en el suelo.

Alejandro que estaba pálido y confuso, no se dió cuenta de nada, hasta que notó los cálidos labios de Andrea en los suyos y para entonces era demasiado tarde...

***************************






No hay comentarios:

Publicar un comentario