Capítulo
20: La primera cita siempre es emocionante.
Sandra
estaba duchandose cuando, en su casa silenciosa, ya que se encontraba
vacía y solo ella estaba allí, suena el teléfono y corriendo sale
de la ducha y se enrolla en una toalla rosa y con la piel húmeda y
creando huellas de los pies en el suelo, llega hasta el teléfono y
lo descuelga precipitadamente.
-¿Diga?-
Pregunta apartando un cojín que había en el sofá y se sienta en
este.
-¿Esta
Sandra?- Pregunta una voz familiar al otro lado del auricular.
-Soy
yo ¿Quien es?
-Soy
yo.. ¿No me reconoces?
-No..
-Soy
yo tonta, Alejandro- Dice el chico riendo al otro lado.
-Bueno,
que quieres, tu tampoco me has reconocido a mi ¿No?- Dice esta,
fingiendo estar enfadada.
-Vale,
Vale- Ríe- ¿Sabes para que te he llamado, no?
-Eh...
-Siempre
igual, para quedar, ¿no íbamos a ir hoy al cine?- Pregunta este
resoplando.
-Ah..
Por eso me estaba arreglando, que cabeza la mía- Dice mientras ríe
y se levanta del sofá.
-Memoria
de pez- Agrega Alejandro- Te recojo a las ocho ¿Vale?
-De
acuerdo, un beso. Te quiero- Termina diciendo.
-Yo
también, Adiós- Termina y cuelga.
Sandra
también cuelga y sonríe tontamente.
Rápidamente
vuelve al baño y se mete en la ducha de nuevo, y termina de bañarse.
Al
salir, se enrolla en la misma toalla que antes. Se seca un poco, se
cepilla los dientes y se asea.
Sube
las escaleras rápidamente hasta su habitación y allí coge un
vestido blanco con 3 volantes; uno amarillo, otro celeste, y otro
rosa. Todos claros.
Se
pone unas sandalias blancas y baja de nuevo deprisa.
Entra
en el baño y se peina, se quita los rizos, haciéndose la plancha
para dejarlo liso. Se hace una trenza francesa y se pone un poco de
perfume. “Sweet and Sexy”.
De
nuevo sale del baño y coge un bolso, donde mete un monedero con 10€
y su móvil.
Se
pone su reloj y mira la hora.
-Falta
4 minutos para las ocho.. Dios que nervios..- Dice, sin hablarle a
alguien en particular.
Nerviosa,
se acerca al cajón donde su madre guarda todas las llaves de la
casa. Sandra coge su llavero con sus llaves y se dirige a la puerta.
Tras
salir fuera y cerrar la puerta con llave, se pone a mirar a la
carretera y comprobar si alguien viene andando por algún extremo de
esta.
Impaciente
se pone a jugar con las llaves mientras piensa en que aquella es la
primera cita que tiene con Alejandro, desde que el chico le había
confesado que también la quería delante de todos sus amigos cuando
fue a su casa a cuidarle ya que estaba enfermo y estaría solo en su
casa toda la tarde, por algunos asuntos.
Ya
se habían besado pero solo en su piso y luego cuando la acompañó
por la noche hasta su casa, pero nada más, fue increíble, la besó
forzadamente.
“Soy
idiota, si él a mi me gustaba, ¿Por qué no me deje llevar
simplemente? No lo entiendo... Y ahora que somos novios nos besaremos
más ¿No?”- Piensa Sandra mientras se ríe de nuevo tontamente y
se toca con los dedos los labios, al recordar el beso en la casa de
Alejandro.
Mira
su reloj, las 8 pasadas, y él sigue sin aparecer.
“Haber
si me ha dado plantón.. Quizás se haya rajado en el último
momento”.-Piensa mientras mira su reloj fijamente y de nuevo mira a
un lado y a otro de la calle.
De
pronto, un coche aparece, un coche negro pequeño y estrecho. No es
ni el de su madre ni el de su padre. El coche llega hasta la casa de
Sandra y se para justo delante de ella. Del asiento del copiloto,
alguien baja la ventanilla y cuando el cristal llega a su límite de
bajada una cabeza de pelo rubio alborotado, se asoma por ella.
-Sube-
Dice Alejandro, señalando con la cabeza la puerta de atrás.
Sandra
obecede y se monta en la parte de atrás y tras cerrar la puerta,
comprueba que la persona que conduce es la hermana mayor de
Alejandro, también rubia.
“Sería
la chica que vi en las fotos en la casa de Alejandro, aquellos dos
niños rubios, deben ser ellos dos de pequeños”-Piensa.
-Hola,
tu debes de ser Sandra, la novia de mi hermanito- Saluda la joven que
mira a su hermano sonriente mientras decía esas palabras.
-Sí...
-Me
a hablado mucho de ti- Esta vez mira a Sandra- Me llamo Belén,
encantada de conocerte, supongo que somos cuñadas.
Sandra
también sonríe y la chica arranca el coche de nuevo.
Cuando
ya han salido del barrio de Sandra pregunta:
-¿A
donde hay que ir? Y rapidito que el contador esta subiendo- Dice la
chica finjiendo ser taxista.
-Deja
de jugar a los taxis, y llevanos al cine, anda- Dice Alejandro
buscando una cadena de música en la radio.
La
chica asiente y acelera la velocidad, los lleva por carreteras del
pueblo hasta llegar al cine local.
********************************
Los
dos ya se han bajado del coche y se despiden de Belén.
-¿Hace
falta que te recoja después?- Pregunta la chica mirandose por el
retrovisor.
-No,
nos iremos andando y la acompañaré a casa.
-Que
caballeroso, ten cuidado con él Sandra- Dice la chica mirando a
Sandra.
-Lo
tendré- Añade esta sonriendo a la que sería en un futuro prospero
su cuñada.
Los
tres se despiden y el coche arranca de nuevo. Alejandro toma la
iniciativa y agarra la mano de Sandra y la conduce al interior del
cine hasta llegar a las taquillas y eligen una película de ciencia
ficción.
Alejandro
compra una Coca-Cola y un paquete grande de palomitas para
compartirlas con Sandra, tras mucho insistir a la chica hasta que
esta acepto.
Sandra
por su parte, compró una Coca-Cola y algunas golosinas.
Los
dos juntos entran en la última sala del cine y se colocan en la fila
más alta de todas. Se acomodan en uno de los asientos de los bordes
y observan como van entrando las demás personas en la sala. Algunas
caras ya las habían visto en las taquillas o en el puesto de
palomitas.
La
película comienza y la sala del cine se queda totalmente a oscuras.
Una
leve luz blanca sale de la habitación que hay en el techo de la
sala, y la luz se proyecta sobre la gran pantalla del cine y tras una
breve pausa de trailers y demás la película comienza y toda la sala
se queda en silencio y lo que único que se oye es el sonido de las
palomitas desmoronarse en las bocas de las personas que allí se
encontraban y algún que otro susurro o risilla..
**************************************
22:00
p.m
Alejandro
y Sandra, salen agarrados de las manos y sin decir nada, llegan a la
hamburguesería más cercana.
Alejandro
le pregunta a Sandra lo que quiere y esta le entrega el dinero con el
que debería pagarlo, pero Alejandro lo rechaza, y va rápidamente a
la caja a comprar.
Al
volver, Alejandro viene con una bandeja, donde trae dos hamburguesas
bastante grandes y dos refrescos.
Coloca
la bandeja en la mesa y se sienta junto a Sandra.
-Te
dije que quería pagarme mi propia cena, ¿Por qué me lo pagas todo
tú?- Pregunta esta, mirandole mientras se acerca a la bandeja y coge
su hamburguesa.
Alejandro
también coge su hamburguesa y su refresco y tras ponerle la cañita,
empieza absorber por ella.
-Porque,
con el simple hecho de que hayas venido al cine conmigo tengo
suficiente, no hace falta que pagues nada, porque ya lo estas
haciendo al estar aquí en estos momentos- Contesta el chico,
soltando el vaso en la mesa y le va quitando el papel que envuelve a
la hamburguesa.
-Pero
si ya habíamos venido antes al cine.
-Sí,
pero no solos.
-Bueno,
pero habíamos venido... No quiero estar así, necesito pagarte algo,
no deberías gastarte tú dinero en mi- Dice la chica mientras
absorbe su refresco por una cañita rosa.
-Bueno
si que puedes pagarme- Dice Alejandro sonriendo.
-¿Con
qué?- Pregunta la chica apartando sus labios de la cañita.
-No
pillas las indirectas- Concluye Alejandro mientras sonríe, se acerca
a ella y la besa.
Sandra
sorprendida, no sabe como reaccionar, Alejandro tiene los ojos
cerrados, y con la poca experiencia que tiene ella en esas cosas, no
sabe que hacer, asi que, opta por cerrar los ojos ella también.
El
chico posa sus manos en su pelo, rozando la parte que tenía
trenzada, y Sandra sin experiencia alguna, piensa que eso es un
gesto, de que ese beso, es de los que duran bastante.
Suelta
el vaso en la mesa y coloca sus manos en la cara del chico. Separa
los labios lentamente y el chico la imita. Tras esto, el beso se
convierte aun más apasionado. “Daniel nunca la había besado así”-
Piensa Sandra.
No
sabe cuanto va a durar ese beso, pero no le importa, si por ella
fuera, duraría siempre. Alejandro besaba de forma diferente, que
Daniel, como con más experiencia.
El
chico se separa de ella, y la mira con los ojos color miel muy
brillantes y muy abiertos. La chica al no notar nada en los labios,
abre los ojos, y al ver a Alejandro, sonríe.
-Ya
me has pagado- Dice primero Alejandro sonriendo y dandole un bocado a
su hamburguesa.
-Asi
que, solo podremos besarnos cuando te tenga que pagar algo ¿No?-
Dice Sandra dandole un bocado a su hamburguesa también.
-Y
siempre que tú quieras,y me lo pidas educadamente- Contesta el chico
sonriendo-Es broma, cuando tú quieras y simplemente pidelo, estoy a
su servicio señora- Termina por decir Alejandro, poniendose de pie e
inclinandose de manera que pareciese un mayordomo.
-Sientate
anda- El chico se sienta- Besame..- Termina por decir Sandra
sonrojada.
El
chico, no sonríe ni asiente, simplemente se limita a acercarse a
Sandra y poco a poco sus labios se posan de nuevo como antes. Pero
este beso dura menos. 5 segundos, no más.
-Que
rápido- Dice Sandra riendo.
-Bueno,
y que quieres, tengo hambre y no me dejas comerme la hamburguesa-
Dice Alejandro burlón.
Los
dos ríen y comienza a comer. En menos de un cuarto de hora, ya
habían terminado de comer y por el camino de vuelta a casa van de la
manos agarrados y conversando.
-Sandra-
Comienza Alejandro sin mirarla.
-¿Que?-
Pregunta la chica, mirandole, “Es mucho más alto que yo”-Piensa.
-Te
quiero.
-Lo
sé- Dice Sandra riendo.
-No
es una broma, de verdad...
-Oh..
Yo también y lo sabes ¿Verdad?- Pregunta la chica agarrando su
brazo.
-Claro
que lo sé. Y desde hace bastante- Dice sonriendo- Me alegro que me
lo dijeses aquel día en la piscina y... Bueno, que no consiguieses
olvidarme, porque si no, no podría haber salido contigo nunca, ya
que me odiarías.
-Nunca
te odiaría.
-No
mientas.
-Piensa
lo que quieras.
-Y
otra cosa- Esta vez si la mira.
-¿Qué?
-Siempre
que veas que te voy a besar porque me acerque demasiado a ti, cierra
los ojos antes que yo ¿Si?- Pregunta el chico riendo.
Sandra
se sonroja y asiente, como a podido ser tan idiota, claro, las chicas
siempre cierran los ojos, cuando ven que el chico se acerca a ellas
con intención de besarlas.
-No
te preocupes, nunca has sabido eso, ya que Daniel también tenía la
misma poca experiencia que tú.
-¿Como
sabes que teníamos poca experiencia?
-Porque
eso se ve, y yo lo he comprobado hoy- Dice lamiendose los labios.
-Tonto-
Se sonroja- Bueno y que quieres, tú habrás tenido muchas novias,
con las que ya te has besado y por eso tienes tanta experiencia para
estas cosas.
-¿Tengo
experiencia?
-Sí..
-Eso
significa que, a tu parecer, beso bien ¿No?
-No
saques conclusiones precipitadas.
-No
te preocupes- Ríe- Bueno.. Un montón de novias... Solo 2, y contigo
ya son 3, pero contigo voy a estar siempre, te lo aseguro.
-¿De
verdad?
-De
verdad.
-¿Y
que pasó con las demás chicas?
-Me
dejaron por otros chicos, ya que antes estaba gordito y las chicas
querían algo mejor.
-Pero..
¿Tú gordo? Pero si estas muy delgado, incluso tienes músculos en
los brazos.
-Pero
todo eso es por el fútbol, y no digas tonterías, con 16 años voy a
tener músculos aquí- Dice señalando sus bíceps.
-Pues
si, los tienes. Pero bueno esa no es la cuestión.. Esas chicas son
tontas, dejarte por eso, sin antes conocerte.
-Eres
la primera chica que me dice eso..- Alejandro se para y sonríe
alegremente- De todos modos yo no quería a esas chicas de la manera
que te quiero a ti.
Se
acerca a Sandra y antes de besarla le susurra “Cierra los ojos”.
Y entonces, cuando la chica obedece, la besa.
La
sujeta por la cintura y la chica pasa sus brazos por el cuello del
chico. Se pone de puntillas ya que no llega muy bien, y se funden en
un beso.
************************************************
23:20
p.m
Al
llegar a su casa, se paran en la entrada. Las luces de la ventana del
salón estan encendidas.
-Mis
padres estarán aun despiertos- Dice Sandra mirando hacia la ventana.
-¿Me
los presentarás algún día?- Pregunta Alejandro mirando también en
la misma dirección que ella.
-Claro
que sí. Y tú a mi, a los tuyos, aunque a tú madre ya la conozco
pero no como tú novia.
-Tienes
razón, ya te los presentaré- Dice agarrándola por la cintura y
acercándola a él.
-Te
quiero- Dice Sandra mirandole a los ojos, y sonrojandose.
-Yo
más- Concluye y la besa.
Al
terminar de besarse Sandra abre la puerta y a punto de entrar en su
casa se gira y dice:
-Gracias
por la cita de hoy-Dice sonriendo.
-De
nada, me ha gustado mucho, deberíamos quedar más- Dice Alejandro
mirando su reloj.
-Bueno
ahora somos novios, y se supone que salimos ¿No?- Alejandro se
encoge de hombros y le guiña el ojo sonriendo.
-Buenas
noches princesa- Dice aun sonriendo el chico.
-Buenas
noches- Dice Sandra sonriendo tontamente y sonrojada.
La
chica entra en la casa y Alejandro de nuevo, como hace unos días
atrás, se queda solo frente a la casa de su nueva novia y con la que
cree él que sera una relación definitiva...

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