7 de septiembre de 2012

Teenage Dream- Capítulo 20


Capítulo 20: La primera cita siempre es emocionante.


Sandra estaba duchandose cuando, en su casa silenciosa, ya que se encontraba vacía y solo ella estaba allí, suena el teléfono y corriendo sale de la ducha y se enrolla en una toalla rosa y con la piel húmeda y creando huellas de los pies en el suelo, llega hasta el teléfono y lo descuelga precipitadamente.

-¿Diga?- Pregunta apartando un cojín que había en el sofá y se sienta en este.
-¿Esta Sandra?- Pregunta una voz familiar al otro lado del auricular.
-Soy yo ¿Quien es?
-Soy yo.. ¿No me reconoces?
-No..
-Soy yo tonta, Alejandro- Dice el chico riendo al otro lado.
-Bueno, que quieres, tu tampoco me has reconocido a mi ¿No?- Dice esta, fingiendo estar enfadada.
-Vale, Vale- Ríe- ¿Sabes para que te he llamado, no?
-Eh...
-Siempre igual, para quedar, ¿no íbamos a ir hoy al cine?- Pregunta este resoplando.
-Ah.. Por eso me estaba arreglando, que cabeza la mía- Dice mientras ríe y se levanta del sofá.
-Memoria de pez- Agrega Alejandro- Te recojo a las ocho ¿Vale?
-De acuerdo, un beso. Te quiero- Termina diciendo.
-Yo también, Adiós- Termina y cuelga.

Sandra también cuelga y sonríe tontamente.
Rápidamente vuelve al baño y se mete en la ducha de nuevo, y termina de bañarse.

Al salir, se enrolla en la misma toalla que antes. Se seca un poco, se cepilla los dientes y se asea.

Sube las escaleras rápidamente hasta su habitación y allí coge un vestido blanco con 3 volantes; uno amarillo, otro celeste, y otro rosa. Todos claros.
Se pone unas sandalias blancas y baja de nuevo deprisa.

Entra en el baño y se peina, se quita los rizos, haciéndose la plancha para dejarlo liso. Se hace una trenza francesa y se pone un poco de perfume. “Sweet and Sexy”.

De nuevo sale del baño y coge un bolso, donde mete un monedero con 10€ y su móvil.

Se pone su reloj y mira la hora.

-Falta 4 minutos para las ocho.. Dios que nervios..- Dice, sin hablarle a alguien en particular.
Nerviosa, se acerca al cajón donde su madre guarda todas las llaves de la casa. Sandra coge su llavero con sus llaves y se dirige a la puerta.

Tras salir fuera y cerrar la puerta con llave, se pone a mirar a la carretera y comprobar si alguien viene andando por algún extremo de esta.

Impaciente se pone a jugar con las llaves mientras piensa en que aquella es la primera cita que tiene con Alejandro, desde que el chico le había confesado que también la quería delante de todos sus amigos cuando fue a su casa a cuidarle ya que estaba enfermo y estaría solo en su casa toda la tarde, por algunos asuntos.

Ya se habían besado pero solo en su piso y luego cuando la acompañó por la noche hasta su casa, pero nada más, fue increíble, la besó forzadamente.

Soy idiota, si él a mi me gustaba, ¿Por qué no me deje llevar simplemente? No lo entiendo... Y ahora que somos novios nos besaremos más ¿No?”- Piensa Sandra mientras se ríe de nuevo tontamente y se toca con los dedos los labios, al recordar el beso en la casa de Alejandro.
Mira su reloj, las 8 pasadas, y él sigue sin aparecer.
Haber si me ha dado plantón.. Quizás se haya rajado en el último momento”.-Piensa mientras mira su reloj fijamente y de nuevo mira a un lado y a otro de la calle.

De pronto, un coche aparece, un coche negro pequeño y estrecho. No es ni el de su madre ni el de su padre. El coche llega hasta la casa de Sandra y se para justo delante de ella. Del asiento del copiloto, alguien baja la ventanilla y cuando el cristal llega a su límite de bajada una cabeza de pelo rubio alborotado, se asoma por ella.

-Sube- Dice Alejandro, señalando con la cabeza la puerta de atrás.

Sandra obecede y se monta en la parte de atrás y tras cerrar la puerta, comprueba que la persona que conduce es la hermana mayor de Alejandro, también rubia.
Sería la chica que vi en las fotos en la casa de Alejandro, aquellos dos niños rubios, deben ser ellos dos de pequeños”-Piensa.

-Hola, tu debes de ser Sandra, la novia de mi hermanito- Saluda la joven que mira a su hermano sonriente mientras decía esas palabras.
-Sí...
-Me a hablado mucho de ti- Esta vez mira a Sandra- Me llamo Belén, encantada de conocerte, supongo que somos cuñadas.
Sandra también sonríe y la chica arranca el coche de nuevo.
Cuando ya han salido del barrio de Sandra pregunta:

-¿A donde hay que ir? Y rapidito que el contador esta subiendo- Dice la chica finjiendo ser taxista.
-Deja de jugar a los taxis, y llevanos al cine, anda- Dice Alejandro buscando una cadena de música en la radio.
La chica asiente y acelera la velocidad, los lleva por carreteras del pueblo hasta llegar al cine local.

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Los dos ya se han bajado del coche y se despiden de Belén.

-¿Hace falta que te recoja después?- Pregunta la chica mirandose por el retrovisor.
-No, nos iremos andando y la acompañaré a casa.
-Que caballeroso, ten cuidado con él Sandra- Dice la chica mirando a Sandra.
-Lo tendré- Añade esta sonriendo a la que sería en un futuro prospero su cuñada.

Los tres se despiden y el coche arranca de nuevo. Alejandro toma la iniciativa y agarra la mano de Sandra y la conduce al interior del cine hasta llegar a las taquillas y eligen una película de ciencia ficción.

Alejandro compra una Coca-Cola y un paquete grande de palomitas para compartirlas con Sandra, tras mucho insistir a la chica hasta que esta acepto.
Sandra por su parte, compró una Coca-Cola y algunas golosinas.

Los dos juntos entran en la última sala del cine y se colocan en la fila más alta de todas. Se acomodan en uno de los asientos de los bordes y observan como van entrando las demás personas en la sala. Algunas caras ya las habían visto en las taquillas o en el puesto de palomitas.

La película comienza y la sala del cine se queda totalmente a oscuras.
Una leve luz blanca sale de la habitación que hay en el techo de la sala, y la luz se proyecta sobre la gran pantalla del cine y tras una breve pausa de trailers y demás la película comienza y toda la sala se queda en silencio y lo que único que se oye es el sonido de las palomitas desmoronarse en las bocas de las personas que allí se encontraban y algún que otro susurro o risilla..

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22:00 p.m

Alejandro y Sandra, salen agarrados de las manos y sin decir nada, llegan a la hamburguesería más cercana.

Alejandro le pregunta a Sandra lo que quiere y esta le entrega el dinero con el que debería pagarlo, pero Alejandro lo rechaza, y va rápidamente a la caja a comprar.

Al volver, Alejandro viene con una bandeja, donde trae dos hamburguesas bastante grandes y dos refrescos.
Coloca la bandeja en la mesa y se sienta junto a Sandra.

-Te dije que quería pagarme mi propia cena, ¿Por qué me lo pagas todo tú?- Pregunta esta, mirandole mientras se acerca a la bandeja y coge su hamburguesa.
Alejandro también coge su hamburguesa y su refresco y tras ponerle la cañita, empieza absorber por ella.

-Porque, con el simple hecho de que hayas venido al cine conmigo tengo suficiente, no hace falta que pagues nada, porque ya lo estas haciendo al estar aquí en estos momentos- Contesta el chico, soltando el vaso en la mesa y le va quitando el papel que envuelve a la hamburguesa.
-Pero si ya habíamos venido antes al cine.
-Sí, pero no solos.
-Bueno, pero habíamos venido... No quiero estar así, necesito pagarte algo, no deberías gastarte tú dinero en mi- Dice la chica mientras absorbe su refresco por una cañita rosa.
-Bueno si que puedes pagarme- Dice Alejandro sonriendo.
-¿Con qué?- Pregunta la chica apartando sus labios de la cañita.
-No pillas las indirectas- Concluye Alejandro mientras sonríe, se acerca a ella y la besa.

Sandra sorprendida, no sabe como reaccionar, Alejandro tiene los ojos cerrados, y con la poca experiencia que tiene ella en esas cosas, no sabe que hacer, asi que, opta por cerrar los ojos ella también.
El chico posa sus manos en su pelo, rozando la parte que tenía trenzada, y Sandra sin experiencia alguna, piensa que eso es un gesto, de que ese beso, es de los que duran bastante.

Suelta el vaso en la mesa y coloca sus manos en la cara del chico. Separa los labios lentamente y el chico la imita. Tras esto, el beso se convierte aun más apasionado. “Daniel nunca la había besado así”- Piensa Sandra.
No sabe cuanto va a durar ese beso, pero no le importa, si por ella fuera, duraría siempre. Alejandro besaba de forma diferente, que Daniel, como con más experiencia.

El chico se separa de ella, y la mira con los ojos color miel muy brillantes y muy abiertos. La chica al no notar nada en los labios, abre los ojos, y al ver a Alejandro, sonríe.

-Ya me has pagado- Dice primero Alejandro sonriendo y dandole un bocado a su hamburguesa.
-Asi que, solo podremos besarnos cuando te tenga que pagar algo ¿No?- Dice Sandra dandole un bocado a su hamburguesa también.
-Y siempre que tú quieras,y me lo pidas educadamente- Contesta el chico sonriendo-Es broma, cuando tú quieras y simplemente pidelo, estoy a su servicio señora- Termina por decir Alejandro, poniendose de pie e inclinandose de manera que pareciese un mayordomo.
-Sientate anda- El chico se sienta- Besame..- Termina por decir Sandra sonrojada.

El chico, no sonríe ni asiente, simplemente se limita a acercarse a Sandra y poco a poco sus labios se posan de nuevo como antes. Pero este beso dura menos. 5 segundos, no más.

-Que rápido- Dice Sandra riendo.
-Bueno, y que quieres, tengo hambre y no me dejas comerme la hamburguesa- Dice Alejandro burlón.

Los dos ríen y comienza a comer. En menos de un cuarto de hora, ya habían terminado de comer y por el camino de vuelta a casa van de la manos agarrados y conversando.

-Sandra- Comienza Alejandro sin mirarla.
-¿Que?- Pregunta la chica, mirandole, “Es mucho más alto que yo”-Piensa.
-Te quiero.
-Lo sé- Dice Sandra riendo.
-No es una broma, de verdad...
-Oh.. Yo también y lo sabes ¿Verdad?- Pregunta la chica agarrando su brazo.
-Claro que lo sé. Y desde hace bastante- Dice sonriendo- Me alegro que me lo dijeses aquel día en la piscina y... Bueno, que no consiguieses olvidarme, porque si no, no podría haber salido contigo nunca, ya que me odiarías.
-Nunca te odiaría.
-No mientas.
-Piensa lo que quieras.
-Y otra cosa- Esta vez si la mira.
-¿Qué?
-Siempre que veas que te voy a besar porque me acerque demasiado a ti, cierra los ojos antes que yo ¿Si?- Pregunta el chico riendo.

Sandra se sonroja y asiente, como a podido ser tan idiota, claro, las chicas siempre cierran los ojos, cuando ven que el chico se acerca a ellas con intención de besarlas.

-No te preocupes, nunca has sabido eso, ya que Daniel también tenía la misma poca experiencia que tú.
-¿Como sabes que teníamos poca experiencia?
-Porque eso se ve, y yo lo he comprobado hoy- Dice lamiendose los labios.
-Tonto- Se sonroja- Bueno y que quieres, tú habrás tenido muchas novias, con las que ya te has besado y por eso tienes tanta experiencia para estas cosas.
-¿Tengo experiencia?
-Sí..
-Eso significa que, a tu parecer, beso bien ¿No?
-No saques conclusiones precipitadas.
-No te preocupes- Ríe- Bueno.. Un montón de novias... Solo 2, y contigo ya son 3, pero contigo voy a estar siempre, te lo aseguro.
-¿De verdad?
-De verdad.
-¿Y que pasó con las demás chicas?
-Me dejaron por otros chicos, ya que antes estaba gordito y las chicas querían algo mejor.
-Pero.. ¿Tú gordo? Pero si estas muy delgado, incluso tienes músculos en los brazos.
-Pero todo eso es por el fútbol, y no digas tonterías, con 16 años voy a tener músculos aquí- Dice señalando sus bíceps.
-Pues si, los tienes. Pero bueno esa no es la cuestión.. Esas chicas son tontas, dejarte por eso, sin antes conocerte.
-Eres la primera chica que me dice eso..- Alejandro se para y sonríe alegremente- De todos modos yo no quería a esas chicas de la manera que te quiero a ti.
Se acerca a Sandra y antes de besarla le susurra “Cierra los ojos”. Y entonces, cuando la chica obedece, la besa.
La sujeta por la cintura y la chica pasa sus brazos por el cuello del chico. Se pone de puntillas ya que no llega muy bien, y se funden en un beso.

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23:20 p.m

Al llegar a su casa, se paran en la entrada. Las luces de la ventana del salón estan encendidas.

-Mis padres estarán aun despiertos- Dice Sandra mirando hacia la ventana.
-¿Me los presentarás algún día?- Pregunta Alejandro mirando también en la misma dirección que ella.
-Claro que sí. Y tú a mi, a los tuyos, aunque a tú madre ya la conozco pero no como tú novia.
-Tienes razón, ya te los presentaré- Dice agarrándola por la cintura y acercándola a él.
-Te quiero- Dice Sandra mirandole a los ojos, y sonrojandose.
-Yo más- Concluye y la besa.

Al terminar de besarse Sandra abre la puerta y a punto de entrar en su casa se gira y dice:

-Gracias por la cita de hoy-Dice sonriendo.
-De nada, me ha gustado mucho, deberíamos quedar más- Dice Alejandro mirando su reloj.
-Bueno ahora somos novios, y se supone que salimos ¿No?- Alejandro se encoge de hombros y le guiña el ojo sonriendo.
-Buenas noches princesa- Dice aun sonriendo el chico.
-Buenas noches- Dice Sandra sonriendo tontamente y sonrojada.

La chica entra en la casa y Alejandro de nuevo, como hace unos días atrás, se queda solo frente a la casa de su nueva novia y con la que cree él que sera una relación definitiva...

Quizás el futuro le depare algo diferente con Sandra o quizás no...







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