Hola Hola, ¿Como habeis pasado el puente? Yo bien :)
Aquí teneis el capítulo 2 de mi libro UN beso :)
Capítulo
2: El partido.
-¿Vas
a animarles?- Preguntó este- Dan pena que necesiten la ayuda de una
chica para ganar- Dijo riéndose a carcajadas.
-Sí,
voy a animarles, ¿tienes algún problema con eso?, tal vez es que tu
también quieres que te anime- Replicó Sandra, cruzando los brazos y
mirándole de soslayo.
-Oh
por favor, como podría...- Se interrumpió y miró hacia atrás ya
que un compañero le estaba llamando.
-Alex!
Venga ya, que va ha empezar el partido y solo tenemos 30 minutos para
jugarlo- Gritó un chico alto, moreno y con nariz aguileña, mientras
iba corriendo hasta ellos.
-Voy,
ya voy Pablo- se giró hacia Sandra- Bueno entonces espero verte allí
animando, ¡Adios Fea!- Dijo sonriendo mientras se iba.
-¿Fea?,
Olvidame ¡IDIOTA!- Gritó Sandra enojada. Tras esto se dirigió
hacia el campo.
Al
llegar, vio que sus compañeros de clase estaban en el campo
amontonados junto a los de Sexto, cada grupo en un lado del campo
diferente y el arbitro que era el profesor de Gimnasia Roberto,
estaba hablando con ellos.
*¿Donde
me colocó para animarles?*- Pensó Sandra.
En
ese momento divisó entre el gentío que allí se amontonaban
alrededor del campo, un banco en el que para su sorpresa se
encontraban Lucía, Sara, Naty, Angela y las Gemelas María y Marina.
Se
acercó al banco, y preguntó:
-¿Que
hacéis aquí?- Preguntó Sandra, arqueando las cejas.
-Venimos
ayudarte animar ¿verdad?- Contesto Lucía, mirando a las demás que
estaban subidas de pie sobre el banco.
-Sí.
Vamos sube- Le ofreció Naty, y le tendió la mano.
Sandra
agarró la mano de Naty, y subió al banco junto a sus amigas. Desde
allí se veía todo el campo, y observó que Daniel en el campo,
estaba muy serio mientras miraba a los de su equipo contrario,
parecía mayor de lo que realmente era.
Sandra
se quedó anonadada mirándole, mientras el arbitro tocaba el
silbato, todos se daban la mano y se colocaban en el campo.
En
ese momento, su mirada se fue de Daniel a la de Alex que era el chico
de sus sueños que estaba en el centro del campo contrario.
Estuvo
animando a su clase, pero siempre miraba a Alex, no apartó la mirada
de él hasta que acabó el partido. Al terminar, bajo del banco y fue
hacia Daniel y Javier que estaban deprimidos por haber perdido de
nuevo el partido y porque 2 de su equipo se habían lesionado.
-¡Daniel!-
Sandra corrió hacia Daniel y le sonrió al llegar allí- No te
preocupes ¿Vale?
-Gracias,
te he visto, has venido a animarnos- Dijo Daniel sonriendo y
retirándose el pelo moreno pegado a la frente por el sudor.
En
ese momento, Alejandro, llegaba por detrás de la portería hacia
ellos, sonriendo con sus amigos alrededor.
-Hay
que pena- Dijo maliciosamente fingiendo llorar- ¿Tu animadora
personal te esta consolando? Venga ya!
-Lo
hace porque ella le gusta, y quiere llamar su atención ¿Me
equivoco?- Dijo Pablo, el mismo chico que antes había ido a buscar a
Alex para el partido.
Esta
vez Alejandro defendió a Daniel.
-He
ya basta eso no tiene que ver con el fútbol, no te metas en sus
asuntos amorosos- Dijo Alex, burlón.
Sandra
y Daniel se sonrojaron,y Sandra habló antes de que Daniel lo pudiera
hacer:
-¿Tenéis
algún problema, tanto con su vida, como con el partido?- Gritó
Sandra furiosa.
Los
chicos de Sexto negaron con la cabeza.
-Si
tenéis que meterse con alguien que sea alguien que este a vuestra
altura, no pagarlo con los más pequeños o débiles que vosotros-
Dijo Sandra colocándose delante de los chicos y de Alejandro.
En
ese momento, Alejandro, la miró con una mirada que Sandra no supo
que significaba y miró a sus compañeros y se fueron ya que un
maestro se acercaba, porque algún alumno lo habría avisado, por la
discusión.
Todos
se dirigieron a sus respectivas clases y a la salida, Daniel se
declaró a Sandra delante de todas las chicas, y Sandra le rechazó.
-Parece
que se lo ha tomado bien- Dijo Lucía, que vivía cerca de la casa de
Sandra, y se iban juntas de regreso.
-Si,
creo que si...- Sandra se encogió de hombros- Pero me siento mal, es
que a mi me gusta Alejandro y... Ah! No se.
-No
te preocupes seguro que no le pasa nada, pero es una pena, el pobre
se ha esforzado y se ha declarado delante de ti y de todo el colegio.
-Hay
no me hagas sentir más culpable, he dicho que no, y es que no-
Protestó Sandra moviendo la cabeza de un lado a otro.
Lucía
se encogió de hombros, y durante el resto del camino fueron en
silencio.

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