El mundo real me asfixia. El dolor me roba el aire. Ayúdame.
La realidad me oprime el pecho. El reloj no realiza movimiento alguno. No da un giro de tuerca antes de que me limpie las lágrimas.
Me escondo en los libros, en los brazos de Morfeo y en el silencio de una puerta cerrada.
Si pones la mano en mi pecho no oirás el latido del corazón que esperas. Sentirás mi dolor, así que no me toques.
ATTE:
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