Hay ciertas personas u individuos que creen controlarte o incluso logran hacerlo, te apresan con sus palabras y te enganchas a ellas cual droga adictiva. Te tratan como un juego, un juguete, una muñeca de plástico que por muchas veces que la tires al frío suelo no va a "romperse" cuando realmente si lo hace por dentro aunque no lo demuestre en el exterior.
Llegas a sentirte inútil y eres consciente de que te utilizan, pero lo dejas pasar, y dejas hacer.
A todo eso lo denomino maltrato psicológico, jugar con una persona, confiarte de que hará cuanto quieras, lo veo como una muestra de personalidad de un ser despreciable y digno de ser juzgado como cruel manipulador.
Es difícil deshacerte de las cadenas que te apresan y te amarran de pies y manos, aunque realmente estas cadenas invisibles atan tu mente- usando las manos como referencia obvia- y te impiden pensar y reaccionar ante esta situación.
No es hasta que recibes un fuerte golpe, cuando comienzas a resistirte y pones fin a esa tesitura.
Aconsejo a todos aquellos que lean estas palabras venidas de mi persona; no esperéis el golpe de gracia, atacad antes de que puedan acabar con vosotros. Despojaos de esas cadenas que os amortiguan, antes de que derraméis una sola lágrima.
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